NUESTRA HISTORIA
Arlequines fue el primer nombre que se me ocurrió un día de otoño mientras estaba en la casa donde me crié en la mayor parte de mi adolescencia.
Después de dar un breve taller de teatro en un espacio vecino, me animé a abrir mi propio lugar en el garage de la casa donde vivía.
Comenzamos con 4 alumnos y a fin de año fuimos 9. Hicimos una obra de teatro que se llamaba “Cafetería Doña María”. La función la realizamos en el quincho de la misma casa donde daba las clases.
Al año siguiente, en 2017, se sumaron más alumnos y pudimos dividirnos por edades. Por un lado, el grupo más de grande, tenía entre 7 y 10 años y el más chiquitito, cerca de los 5 años.
La muestra la pudimos hacer en un club de jubilados en San Antonio de Padua, trataba de una abuela que se escapaba de un consultorio odontológico. Tuvimos muchos espectadores y por primera vez un camarín para los chicos.
Pasamos a 2018, un año lleno de diversión y con más alumnos que el año anterior. Manteníamos dos grupos pero ya con 13 chicos, la mayoría con experiencia haciendo funciones. Ese año, decidimos alquilar el primer teatro para hacer la muestra de fin de año. Pudimos actuar en un espacio de Castelar, y los alumnos se lucieron actuando “Vacaciones Desvacacionadas”. Una obra que construimos en conjunto con el grupo, a través de improvisaciones y muchos juegos.
Recuerdo que conseguimos reposeras, pelucas y muchas objetos de utilería que fueron necesarios. Las familias siempre predispuestas a colaborar. Y así, año tras año, empezamos a formar esta hermosa familia arlequinezca.
2019 fue un año clave. El crecimiento de Arlequines fue notorio, abrimos dos grupos de cada curso, de peques y de preadolescentes. En paralelo, tenía un proyecto como docente de teatro en el colegio Sarmiento de San Antonio de Padua. Recuerdo ese ciclo lectivo como un año de arduo aprendizaje. Hicimos 16 funciones entre todos los grupos. Todas funciones diferentes, un diciembre muy intenso y lleno de teatro. Ese mismo año, decidí abrir las puertas de Arlequines a la calle. Sabía que el 2020 iba a poder hacer el salto.
Lamentablemente, no sabíamos que en el 2020 ibamos a tener tantos desafíos por la pandemia. El contexto era brutalmente asfixiante y las clases de teatro continuaron de forma virtual para poder encontrar un ratito de diversion y dispersión dentro de la rutina de cada casa. A fin de año pudimos ensayar la obra al aire libre con los barbijos, pero fue liberador poder trabajar con los compañeros mirandonos las caras, con los cuerpos en acción.
En noviembre del 2020 firmé mi primer contrato de alquiler de Arlequines, y abrimos una bella y pequeña sala en Ituzaingó para poder hacer las funciones.
Recuerdo que hicimos muchas funciones para mantener el protocolo de distancia y los alumnos repitieron varias veces la obra. Fue divertido y cálido poder encontrarnos nuevamente en las tablas teatreras
2021, el año que Arlequines abrió las puertas al mundo. Se incorporan docentes como Ailu, Andre y Chole, personas hermosas que hoy están dentro de la escuela. Se arma nuestra comunidad artística y se amplían talleres y proyectos. Logramos tener un aula de teatro/canto y otra de arte. Se profundiza el trabajo pedagógico en torno al desarrollo creativo, la expresión escénica y la producción artística colectiva. Además, dimos por primera vez un curso de actuación frente a cámara.
En 2022, Arlequines continúa creciendo y consolidándose como un espacio de referencia para la formación artística. Se incorporan nuevas propuestas y se incrementa la participación en muestras, presentaciones y proyectos interdisciplinarios. La escuela crecía, se hacia cada vez más grande. Y yo, no podía dar clases sola, ese año incorporamos más docentes de teatro, como el profe Leo, docente que hoy es parte fundamental de nuestro equipo. Y este año, pudimos alquilar los otros dos salones, tiramos abajo la medianera y nos expandimos. Los alumnos pudieron tener más espacio para trabajar.
En 2023, El proyecto educativo se expande con más estudiantes y nuevas iniciativas pedagógicas. La escuela refuerza su compromiso con el acompañamiento artístico de cada estudiante, fomentando la exploración personal y el desarrollo del lenguaje propio. Se incorporaron docente como Sofi y Sele, las encargadas del área de teatro musical. Además, comenzamos con las capacitaciones con terapiastas ocupacionales y con psicólogas. Una herramienta fundamental para los docentes de nuestro espacio.
En 2024, Arlequines profundiza su identidad institucional y continúa ampliando su propuesta formativa. Se desarrollan nuevos proyectos artísticos y se fortalecen los espacios de creación colectiva, integrando diferentes disciplinas como Cine, dirijido por Cami, o teatro dirijido por la profe Vicky, ahora coordinadora del área de artes escénicas. A su vez se dividieron los grupos por niveles y experiencias. Apareció la palabra “intermedio y avanzado”.
En 2025, Con una comunidad en constante crecimiento, la escuela continúa sumando estudiantes y docentes. Las muestras y proyectos artísticos consolidan a Arlequines como un espacio vivo de formación, creación y encuentro cultural. Pudimos abrir la productora de adultos y los adolescentes tuvieron su primer encuentro cultural por fuera de Arlequines, participaron del festival regional “Vamos que Venimos”.
En abril de 2026, Arlequines cumple 10 años. Y creo que ya estamos en condiciones de dar un nuevo paso en nuestra historia. Abrimos una nueva sede en Morón. Esta expansión nos permitirá ampliar el alcance del proyecto educativo y ofrecer más horarios, aulas aún más grandes y cómodas. Y nos da la posibilidad de ofrecerles a otros peques, adolescentes y adultos la hermosa aventura de conectarse a través del arte y la experiencia del aprendizaje grupal.